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Libro Uno

El comienzo de la historia de Tommy, en su prosa original.

Fragmento inicial
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El barquito que Tommy había hecho con sus propias manos se había metido bajo el mercado de pescado sin él.

Estaba tumbado en el último escalón, con un brazo en el agua, mientras Kit, de pie encima de él, le daba consejos.

«Más lejos.»

«Mi brazo no llega más lejos.»

«Usa el otro.»

Tommy giró la cabeza para ver si hablaba en serio. Kit sonrió.

Bajo las tablas, justo más allá de los dedos de Tommy, el barquito golpeaba un poste. Había pasado la tarde anterior enderezando el mástil. Ahora la vela roja colgaba en el agua y algo se la estaba comiendo, o quizá solo la estaba tocando. Prefería no saberlo.

«Lo has empujado tú», dijo.

«Ha sido una ola.»

«Con tu bota dentro.»

Encima de ellos, una pescadera arrastró una mesa sobre las tablas. Cayó una fina lluvia de escamas. Tommy cerró la boca demasiado tarde.

«¡Chicos! Fuera de los escalones. Vamos a limpiar.»

«¡Un momento!»

El primer cubo de agua golpeó el suelo del mercado.

Tommy se incorporó a toda prisa con el barco sujeto entre dos dedos. El agua bajó por los escalones a su espalda, arrastrando una cabeza de pescado que Kit esquivó con habilidad. Tommy no. Le resbaló un pie y cayó sentado, todavía con el barco en alto.

Kit empezó a reírse, pero paró cuando Tommy lo miró.

«Tus entregas», dijo.

La cesta estaba a salvo en el rellano superior. Tommy la había dejado allí, fuera de la zona mojada. Aun así, revisó la botella de aceite, ajustó el tapón y miró dentro del papel que envolvía la hogaza. No se había mojado nada. Solo él.

Fin del fragmento inicial